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El Evangelio en el Desayuno
Pensamientos de la mañana de la familia Castaldi (Saronno, Italia) que se reúne para rezar y crecer juntos.
Reflexiones ofrecidas a todos para promover la oración en las familias cristianas del mundo.
La versión Española fue editada por Miguel Alberto Muñoz, el Padre José Flores, misionero comboniano, y fue coordinada por Gabriele Bottai.

317 - La lógica del milagro

02-Aug-2021 - XVIII semana del Tiempo Ordinario – Martes
Verbo de Dios             
En seguida, obligó a los discípulos que subieran a la barca y pasaran antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud. Después, subió a la montaña para orar a solas. Y al atardecer, todavía estaba allí, solo. La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron.... llenos de temor se pusieron a gritar. Pero Jesús les dijo: «Tranquilícense, soy yo; no teman. Entonces Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua». «Ven», le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él. Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: «Señor, sálvame». En seguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo, mientras le decía: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?». En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Mt 14,22-32
Reflexiones             
Los vientos, ya sea en el lago que en la vida, soplan y siempre han soplado amenazadores. ¿Qué es lo que permite a Jesús caminar tranquilamente sobre el agua y en los problemas que normalmente hacen la vida difícil y las personas se espantan? Nosotros conocemos solamente una respuesta: la fe
y la oración. Cuando el viento comienza a soplar Él se queda “solo” en el monte a orar, mientras los apóstoles estás remando fatigosamente en la barca, para llegar a la otra orilla del lago. En cierto momento Jesús desciende del monte y va a encontrar a los apóstoles caminando sobre el agua. Como todos nosotros también Pedro quisiera caminar sobre el agua que representa las situaciones negativas de la vida: “Señor, si eres Tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua”. Jesús le dice: “Ven”, y Pedro se mete en el agia, pero la fuerza del viento hace que Pedro se tambalee y corre el riesgo de hundirse. A diferencia de Jesús Pedro tiene miedo él hace la experiencia de caminar sobre el agua. Depende todo de la petición de un signo y no de la costumbre de orar. También nosotros hemos vivido alguna experiencia semejante. Hace treinta alos María Carmela fue operada da un tumor maligno y el profesor Nicolás, que había hecho la operación, nos quitó toda esperanza de sanación, previniendo solo algunos meses de vida. Nosotros, debido a la desesperación, nos pusimos a orar. . María Carmela sanó de su tumor y ahora vive una vida normal. Se casó y tuvo algunas hijas; pero nuestra fe de entonces no se transformó en costumbre de hacer, y no cambió radicalmente nuestro modo de vivir. Asi nos sucedió a nosotros como a Pedro y tuvimos una crisis por algún vientecillo, que había vuelto a soplar sobre nuestra vida. Probablemente debemos descubrir el valor de la oración de la mañana, para asi volver otra vez a atravesar hasta la otra orilla.


 

Anna Maria Rossi e Pierluigi Castaldi
via Gaudenzio Ferrari, 29 - 21047 Saronno (VA) ITALY