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El Evangelio en el Desayuno
Pensamientos de la mañana de la familia Castaldi (Saronno, Italia) que se reúne para rezar y crecer juntos.
Reflexiones ofrecidas a todos para promover la oración en las familias cristianas del mundo.
La versión Española fue editada por Miguel Alberto Muñoz, el Padre José Flores, misionero comboniano, y fue coordinada por Gabriele Bottai.

738 - La Eucaristía, fuente de vida

03-Jun-2018 - El Santísimo Cuerpo Y Sangre De Cristo
Parole de Dieu
El primer día de la fiesta de los panes Acimos, cuando se inmolaba la víctima pascual, los discípulos dijeron a Jesús: «¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la comida pascual?». El envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: «Vayan a la ciudad; allí se encontrarán con un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo .... Mientras comían, Jesús tomo el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen, esto es mi Cuerpo». Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó, y todos bebieron de ella. Y les dijo: «Esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos. Les aseguro que no beberá más del fruto de la vid hasta el día en que beba el vino nuevo en el Reino de Dios». Después del canto de los Salmos, salieron hacia el monte de los Olivos. Mc 14,12-16.22-26
Pensées
La vida en la tierra empieza y termina con el cuerpo, como una vela que con el tiempo se apaga. Dios, para revelarse completamente al hombre, se encarnó en el cuerpo de Jesús de Nazaret, que nos ha salvado ofreciendo su cuerpo en la cruz, y el Padre lo resucitó con su cuerpo. Subió al cielo con su cuerpo, instituyó la Iglesia que es su Cuerpo místico, y nos dejó como don su Cuerpo eucarístico. Cómo el cuerpo de Cristo resucitado, que está presente en el pan y en el vino de la Eucaristía, nos conceda la vida es un misterio, no lo podemos explicar: sólo lo podemos vivir y viviéndolo, darnos cuenta de esta realidad. La primera creación comenzó con la prohibición de comer del fruto prohibido, la salvación se logra cumpliendo el comando de comer la Eucaristía. Nadie es digno de ella, pero quienes la reciben se vuelven cada vez más dignos. Ese pan partido y compartido nos da la energía para caminar todos los días por los caminos del mundo, y tiene el poder de hacer crecer en nosotros cada vez más la nostalgia de Dios, así que al final hasta podemos dejar con alegría nuestro cuerpo, porque vamos a encontrar a Dios en la eternidad.
Desde que, todos los días, recibimos la Eucaristía en el Santuario de Saronno, nuestra vida ha adquirido una plenitud diferente; pero no es una experiencia nuestra solamente. Escuchemos este testimonio de Monseñor Riboldi, obispo de Acerra. “En un camino de campo, encuentro todas las mañanas una mujer de edad avanzada. Se mantiene bien derecha en pié, apoyándose en dos muletas que la sostienen y le facilitan el caminar. Un día me acerqué a ella para preguntarle a dónde iba. “Estoy yendo, como todas las mañanas, a la misa para recibir la Eucaristía! Tengo ochenta años. Y es una costumbre que tengo desde mi juventud, de no dejar pasar ni siquiera un día sin recibir la Eucaristía. Me cuesta mucho. No quiero que nadie me acompañe, porque caminando ya anticipo la alegría de recibir a Dios en mi corazón y al volver me acompaña la alegría infinita de estar con Él. Y ni siquiera siento el cansancio: es como si Él me mantuviera constantemente “. Ante mi asombro me dijo: “Padre, en la vida se puede prescindir de muchas cosas, que a menudo no tienen sabor, o si lo tienen, éste no nos satisface plenamente. Pero no se puede prescindir del amar y del ser amados. Y si quien te ama es tu Señor, que se convierte en tu vida, esto te hace volar. ¿Y usted quiere que yo no me deje llenar del amor de Dios? Es el regalo más hermoso que Dios me hace. Y este esfuerzo que hago, se me convierte en un camino hacia el Paraíso. Si la gente lo entendiera”. Sacudió la cabeza y se fue toda ocupada y concentrada por la expectativa de recibir “el pan de vida”. “¡ Si la gente realmente le entendiera!


 

Anna Maria Rossi e Pierluigi Castaldi
via Gaudenzio Ferrari, 29 - 21047 Saronno (VA) ITALY