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El Evangelio en el Desayuno
Pensamientos de la mañana de la familia Castaldi (Saronno, Italia) que se reúne para rezar y crecer juntos.
Reflexiones ofrecidas a todos para promover la oración en las familias cristianas del mundo.
La versión Española fue editada por Miguel Alberto Muñoz, el Padre José Flores, misionero comboniano, y fue coordinada por Gabriele Bottai.

181 - Los emarginados se salvaràn

11-Jan-2018 - I semana del Tiempo Ordinario - Jueves
Verbo de Dios            
Entonces se le acercó un leproso para pedirle ayuda y, cayendo de rodillas, le dijo: «Si quieres, puedes purificarme».Jesús, conmovido, extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Lo quiero, queda purificado». En seguida la lepra desapareció y quedó purificado. Jesús lo despidió, advirtiéndole severamente: «No le digas nada a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega por tu purificación la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio». Sin embargo, apenas se fue, empezó a proclamarlo a todo el mundo, divulgando lo sucedido, de tal manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en ninguna ciudad, sino que debía quedarse afuera, en lugares desiertos, Y acudían a él de todas partes. Mc 1,40-45
Reflexiones             
La figura de este leproso nos hace reflexionar sobre el problema de la marginación. Me pregunto por qué la sociedad, las organizaciones, e incluso los contextos familiares, en algunos momentos para poder sobrevivir sienten la necesidad de excluir a ciertas personas. Parece casi que alejando ciertas personas o ciertas categorías de personas, tratamos de eliminar todo lo que de mal, de enfermo o desequilibrado existe en nosotros, de manera que, relegándolos al exterior de nuestro medio ambiente, tenemos la sensación de ser mejores. Surge, entonces, el marginado, en el que se descarga, y casi se exorcisa todo el mal de la sociedad. Estamos hablando de cada tipo de marginado: de los ancianos, de los discapacitados, de los enfermos, de los encarcelados, de los forasteros, de los pobres, de todos aquellos con quienes el Señor se identifica: "tuve hambre, ... tuve sed, ...estaba desnudo, ...estaba enfermo, .. estaba en la cárcel, y me vinieron a ver" (Mt 25,31-36).
Debemos darnos cuenta de que sólo dándoles de comer, de beber, dándoles hospedaje y yendo a visitarlos, es como los marginados vuelven a la normalidad, y los que viven en el ámbito de la normalidad pueden hacer su camino de redención. Es la dinámica social en la que se alternan y se entrelazan la maldad y la santidad, porque el hombre, a diferencia de todas las demás criaturas, tiene mezcla de bien y de mal.
Al final, aunque pueda parecer increíble, serán los marginados a salvarnos, como Jesús – el marginado por excelencia - nos salvó, perdonó y redimió en el Calvario: "La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular" (Mc 12,10). Es un misterio maravilloso, ante el cual todas las reflecciones se convierten en una oración: "Líbranos, Señor,de un evangelio fácil, evidente, obvio. Líbranos de un evangelio de élite. Danos un evangelio más pobre , pero compartido".


 

Anna Maria Rossi e Pierluigi Castaldi
via Gaudenzio Ferrari, 29 - 21047 Saronno (VA) ITALY