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El Evangelio en el Desayuno
Pensamientos de la mañana de la familia Castaldi (Saronno, Italia) que se reúne para rezar y crecer juntos.
Reflexiones ofrecidas a todos para promover la oración en las familias cristianas del mundo.
La versión Española fue editada por Miguel Alberto Muñoz, el Padre José Flores, misionero comboniano, y fue coordinada por Gabriele Bottai.

846 - El espíritu de Evangelización

10-Feb-2019 - V semana de Tiempo Ordinario - Domingo
Verbo de Dios            
En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jesús para escuchar la Palabra de Dios, y él estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. Desde allí vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores habían bajado y estaban limpiando las redes. Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que se apartara un poco de la orilla; después se sentó, y enseñaba a la multitud desde la barca. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: «Navega mar adentro, y echen las redes». Simón le respondió: «Maestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si tú lo dices, echaré las redes». Así lo hicieron, y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse. Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús y le dijo: «Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador». El temor se había apoderado de él y de los que lo acompañaban, por la cantidad de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: «No temas, de ahora en adelante serás pescador de hombres». Ellos atracaron las barcas a la orilla y, abandonándolo todo, lo siguieron.
Lc 5,1-11
Reflexiones             
“Vayan por todo el mundo y proclamen el evangelio a toda cratura” les mandará el Señor a sus apóstoles antes de subir al cielo. Toda la Iglesia está llamada a evangelizar todo el mundo, pero hay algunos pocos se sientes animados por este mandato. ¿Por qué? … ¿Cuáles son los desafíos del anuncio con franqueza y ánimo del mensaje del Evangelio?... Hay varios, pero en el texto de hoy de la pesca milagrosa nos permite ver con claridad que uno de los desafíos, ante un posible fracaso y el temor de ser ridículos.
El paso del evangelio de hoy nos lleva al lago de Genezaret, en las horas calientes de la mañana. Algunos pescadores, después de haber intentado pesacar toda la noche, han bajado de la barca y se han puesto a lavar las redes. Jesús, el nuevo Rab ya famoso por los milagros hechos en Cafarnaum, se acerca y sube a la barca de Pedro y comienza a hablas a la gente. Pedro tal vez no escucha las palabras de Jesús, porque está eufórico que Jesús hable desde su barca. Terminado el discurso, hay una sorpresa para él. Jesús le dice: “Remen hacia dentro y tiren las redes”. Pedro piensa que eso sea inútil ya que a esas hora de la mañana los peces no buscan que comer. Tal vez el Maestro no sabe que cuando el sol está alto, no es la hora mejor para pescar. Él teme regresar de nuevo con la barca vacía y le dice a Jesús: “Maestro, esamos cansados de pescar toda la oche y no hemos pescado nada. …”. Sin embargo no piensa ya en la inutilidad de la pesca a aquella hora, y le dice a Jesús:
“pero, en tu nombre lanzaré las redes”. ta es la decisión que ha cambiado su vida. Jesús ve que delante de Él está un hombre valiente que sabe hacer las cosas bien. Así se cumple el milagro descrito en el texto de hoy y al final Jesús le dice a Pedro: “¡Desde ahoara serás pescador de hombres!” Por su capacidad de aceptar las pruebas difficiles, Pedro, después de la pentecoste comenzarsu misión y habla asi a la gente: «Hombres de Judea y todos los que habitan en Jerusalén …. Israelitas, escuchen: A Jesús de Nazaret, el hombre que Dios acreditó ante ustedes realizando por su intermedio los milagros, prodigios y signos….. Pero Dios lo resucitó, librándolo de las angustias de la muerte, porque no era posible que ella tuviera dominio sobre él” (Hch 2,14-24).
Cuando un cristiano, desafíando sus propios límites, los posibles insucesos y el riesgo de ser invadente – y también ridículo, Cuando un cristiano desafía sus límites y anunca el mensaje del evangelio, en aquel momento nace el evcangelizador y la Igesia vive su propio mandato.
Danos a nosotros, Señor, la audacia del anuncio de tu Evangelio.


 

Anna Maria Rossi e Pierluigi Castaldi
via Gaudenzio Ferrari, 29 - 21047 Saronno (VA) ITALY