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El Evangelio en el Desayuno
Pensamientos de la mañana de la familia Castaldi (Saronno, Italia) que se reúne para rezar y crecer juntos.
Reflexiones ofrecidas a todos para promover la oración en las familias cristianas del mundo.
La versión Española fue editada por Miguel Alberto Muñoz, el Padre José Flores, misionero comboniano, y fue coordinada por Gabriele Bottai.

067 - La verdadera humildad es nobleza

12-Jan-2019 
Verbo de Dios             
Después de esto, Jesús fue con sus discípulos a Judea. Permaneció allí con ellos y bautizaba. Juan seguía bautizando en Enón, cerca de Salim, porque había mucha agua en ese lugar y la gente acudía para hacerse bautizar. Juan no había sido encarcelado todavía Se originó entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío, acerca de la purificación. Fueron a buscar a Juan y le dijeron: «Maestro, el que estaba contigo al otro lado del Jordán y del que tú has dado testimonio, también bautiza y todos acuden a él». Juan respondió: «Nadie puede atribuirse nada que no haya recibido del cielo. Ustedes mismos son testigos de que he dicho: "Yo no soy el Mesías, pero he sido enviado delante de él". En las bodas, el que se casa es el esposo; pero el amigo del esposo, que está allí y lo escucha, se llena de alegría al oír su voz. Por eso mi gozo es ahora perfecto. Es necesario que él crezca y que yo disminuya». Jn 3,22-30
Reflexiones             
Antiguamente, entre los nobles, había la costumbre, cuando una persona noble se enamoraba de una muchacha de un grado inferior, y deseaba conocerla para casarse con ella, no iba él personalmente, sino la familia a manifestar sus intenciones, encomendando el primer contacto a un amigo, generalmente perteneciente a un grado intermedio. Sucedía a veces que la muchacha se enamorase del amigo, que había conocido antes, pero el amigo no debía aprovechar de la situación, sino dejar el campo a la persona noble que le había dado el encargo de representarlo. Es lo que sucedió entre Jesús de Nazaret y Juan el Bautista. Dios había dado el mandato a Juan de mostrar al mundo las intenciones de emparentarse con la humanidad haciéndola casarse con su Hijo, Jesús de Nazaret. La esposa, entonces, tenía que cambiar nombre y ya no se llamaría “humanidad” sino más bien “Iglesia”.
El texto evangélico de hoy nos dice que Juan el Bautista ha realizado, gentilmente, el mandato que le había sido confiado «no soy el Mesías», pero «fui enviado delante de Él. El esposo es aquél a quien pertenece la esposa; pero el amigo, que está presente y escucha, exulta de gozo al oír la voy del esposo: ahora mi alegría se ha llenado. Él debe crecer, y yo disminuir». Esta es humildad y lo es de tal manera que se convierte en nobleza.
I Domingo de Tiempo Ordinario – El Bautismo Del Señor


 

Anna Maria Rossi e Pierluigi Castaldi
via Gaudenzio Ferrari, 29 - 21047 Saronno (VA) ITALY